Este proyecto de reforma integral en Carabanchel parte de una vivienda con una distribución compartimentada, acabados desactualizados y una clara falta de luz natural. El objetivo fue ganar amplitud, mejorar la funcionalidad y unificar toda la vivienda bajo una estética cálida, contemporánea y coherente.
La intervención incluyó la eliminación de muros, la unificación de pavimentos, el cambio de ventanas, la renovación de carpinterías interiores y la actualización completa de instalaciones, permitiendo replantear la vivienda desde una visión global.
Desde la entrada, el proyecto marca carácter mediante una composición de mobiliario a medida de Kazzano, combinando roble natural y blanco. El conjunto se completa con un espejo vertical de Bathstage y un separador de ambientes, que filtra la luz hacia el salón y aporta ritmo sin perder ligereza visual. Los armarios en acabado Arios de Glicerio Chaves refuerzan la capacidad de almacenaje manteniendo una estética limpia y ordenada.
La zona de día se concibe como un espacio continuo donde salón y comedor se integran de forma natural. La iluminación, diseñada con luminarias de Her Light Lovers, combina luz indirecta, focos técnicos y líneas LED para generar un ambiente cálido y confortable. Las cortinas de lamas verticales textiles de La Ventana de Colores tamizan la entrada de luz natural y aportan textura al conjunto.
La cocina se diseña como un espacio semiabierto, conectado visualmente con el salón mediante ventanas interiores tipo guillotina. El mobiliario de Forma Cuccine, en acabado Talco Seta ST5 con gola blanca, aporta continuidad y limpieza visual, mientras que la encimera porcelánica Fokos Terra de Laminam introduce textura y resistencia. El fregadero Ágata y la grifería Ariadna de Andemen, en acabado antracita, aportan contraste y funcionalidad. El pavimento porcelánico efecto madera Arco Beige Natural de Apavisa unifica cocina, comedor y entrada, reforzando la continuidad espacial.
El dormitorio principal se plantea como un espacio sereno y luminoso. Se optó por clarificar el ambiente mediante pintura en tonos claros en paredes y carpinterías, y se incorporó el papel pintado Jardins Suspendus Tamaris de Casamance, que aporta textura y un punto decorativo elegante. El estor gradual en blanco de La Ventana de Colores permite regular la luz natural y refuerza la sensación de calma.
El baño principal se rediseña buscando equilibrio entre funcionalidad y diseño. El revestimiento porcelánico Ivory Pure de Apavisa aporta luminosidad, mientras que el mueble Kyoto de Visobath en acabado Roble Costa introduce calidez. El conjunto se completa con lavabo Flat, grifería Vernis Blend de Hansgrohe en negro mate, mampara de Novellini, columna de ducha Gedy Estar Plus y el WC The Gap Square de Roca, manteniendo una estética contemporánea y ordenada.
El resultado es una vivienda coherente y luminosa, donde cada decisión responde a criterios funcionales y estéticos, creando un hogar pensado para el día a día, equilibrado y atemporal.



































