En este proyecto, volvemos a intervenir en una vivienda que ya habíamos reformado años atrás. La clienta, que confía de nuevo en nuestro estudio, quería dar un nuevo aire a la zona del salón-comedor.
El resultado ha sido un refresh elegante y contemporáneo que combina texturas, luz y materiales naturales.
Un salón que recupera su protagonismo
El punto de partida era un espacio con buena base, pero que necesitaba más carácter y una atmósfera actual. Apostamos por un diseño de pared con molduras y papel pintado, creando una composición arquitectónica equilibrada y sofisticada.
El gran protagonista es el papel pintado de Glamora, modelo Kokoro, un diseño artístico con matices suaves que aporta profundidad y movimiento al espacio. Lo acompañan las molduras decorativas Canelé L de NMC, pintadas a medida en un tono neutro que potencia la luminosidad.
Para realzar esta composición, integramos una iluminación LED indirecta de Her Lighting, que enmarca el conjunto y genera una luz ambiental cálida y envolvente, capaz de transformar el ambiente a lo largo del día.
En la zona del comedor, incorporamos la mesa Aure, con base en nogal y encimera en Dekton VK03 Grigio Pietra, una pieza que une robustez y elegancia a través del contraste entre materiales naturales y superficies técnicas. El conjunto mantiene una línea estética coherente con el resto del salón, aportando continuidad y serenidad visual.
Un hogar que evoluciona con su propietaria
Esta intervención demuestra que no siempre es necesario realizar una reforma completa para transformar una vivienda.
Mediante la combinación adecuada de materiales, iluminación y diseño, hemos logrado renovar los espacios principales y darles una nueva vida, sin perder la esencia ni la armonía del conjunto.















